Dos jugadores pueden tener una técnica parecida y disponer del mismo tiempo. Sin embargo, uno juega rápido y el otro duda. Muchas veces la diferencia aparece antes de que el balón llegue. Tiempo de lectura: 10 minutosPara padres y entrenadoresPercepción y velocidad de decisión
En el fútbol, un jugador no decide solo cuando entra en contacto con el balón. El proceso puede empezar unos instantes antes, mientras observa a rivales, compañeros y espacios que cambian a su alrededor.
Qué es el decision making en el fútbol
En fútbol, el decision making es el proceso mediante el cual el jugador elige una acción a partir de la situación que percibe.
No se limita a decidir entre pasar, tirar o regatear. También incluye decisiones más pequeñas, pero igual de importantes:
- orientar el cuerpo hacia la derecha o hacia la izquierda;
- jugar a uno o más toques;
- proteger el balón;
- atacar un espacio;
- ralentizar la jugada;
- cambiar de lado;
- dejar pasar el balón;
- controlar hacia delante o asegurar la posesión.
La elección se produce en un entorno cambiante, donde rivales, compañeros, balón y espacios se mueven continuamente.
Decidir bien no significa escoger siempre la acción más vistosa.
Significa encontrar una solución adecuada con la información disponible en ese momento.
No se puede decidir lo que no se ha percibido
Antes de escoger, el jugador necesita obtener información de la situación.
Si mira solo el balón, su lectura del juego puede quedarse incompleta. Puede no saber:
- si un rival se acerca por la espalda;
- si un compañero se ha desmarcado;
- si una línea de pase se está cerrando;
- si el espacio al que quiere girarse sigue libre;
- si conviene jugar de primeras;
- si el defensor ya ha anticipado su intención.
El scanning permite al jugador buscar parte de esa información antes de recibir.
Figura 1. El scanning puede ayudar al jugador a construir una representación más amplia de la situación. El movimiento de la cabeza, sin embargo, solo es útil si sirve para recoger información relevante.
Cómo el scanning prepara la decisión
El scanning no es la decisión.
Es una de las acciones que permiten recoger información útil antes de entrar en contacto con el balón.
El proceso puede entenderse así:
- el jugador explora el entorno;
- reconoce compañeros, rivales y espacios;
- interpreta lo que está ocurriendo;
- prepara una o varias soluciones posibles;
- actualiza la elección mientras el balón se acerca;
- ejecuta la acción técnica.
No siempre la primera información recogida sigue siendo válida. Un rival puede cambiar de dirección, un compañero puede moverse y un espacio puede cerrarse.
Por eso la percepción debe actualizarse de manera continua.
Figura 2. Representación simplificada del proceso. En la realidad, percepción, interpretación, elección y acción no son fases completamente separadas y pueden solaparse.
Qué dice la investigación científica
El estudio de Jordet y colaboradores observó a 27 futbolistas profesionales de un equipo de la Premier League durante 21 partidos oficiales, analizando en total 9.574 posesiones individuales.
El scanning se definió como un movimiento activo de la cabeza durante el cual el rostro del jugador se orientaba temporalmente lejos del balón, con el objetivo supuesto de recoger información antes del siguiente contacto con la pelota.
Los resultados muestran que los jugadores realizaban más scanning antes de los pases que antes de acciones como el tiro, el regate o la simple recepción.
En los pases completados, la frecuencia media de scanning fue superior a la de los pases no completados:
- aproximadamente 0,46 escaneos por segundo antes de los pases completados;
- aproximadamente 0,40 escaneos por segundo antes de los pases no completados.
Un modelo estadístico que tuvo en cuenta las diferencias individuales y la dificultad del pase encontró una pequeña asociación positiva entre una mayor frecuencia de scanning y la probabilidad de completar el pase.
Lo que no podemos concluir
El estudio no demuestra que el scanning convierta automáticamente en correcta cada decisión ni que haga preciso cada pase.
Lo que muestra es una asociación positiva de tamaño reducido. El rendimiento también depende de la técnica, la presión, la orientación corporal, la dificultad de la acción y la calidad de las alternativas disponibles.
¿Decisiones rápidas o decisiones preparadas?
Cuando un jugador parece “pensar más rápido”, no necesariamente está procesando toda la información en menos tiempo.
Puede que simplemente haya empezado antes.
Si observa la posición del rival y del compañero antes de recibir, puede preparar una respuesta mientras el balón sigue en movimiento.
Cuando la pelota llega, no parte desde cero.
La velocidad de decisión no depende solo de lo rápido que se elija, sino también del momento en que el jugador empieza a recoger información.
Figura 3. Representación conceptual. El gráfico no reproduce datos temporales del estudio, pero ilustra la idea práctica de que recoger información antes puede adelantar el proceso de decisión.
Un ejemplo práctico en mitad del campo
Situación de juego
Dos centrocampistas reciben el mismo balón
El primer centrocampista, mientras el pase se acerca, mira por encima del hombro. Detecta a un rival presionando y ve a un compañero desmarcarse por el lado opuesto.
Antes de recibir ya tiene preparadas dos posibles soluciones:
- jugar de primeras hacia el compañero;
- orientar el control lejos de la presión.
El segundo centrocampista sigue solo la trayectoria de la pelota. Después del control levanta la cabeza, descubre la presión e intenta encontrar una salida.
Los dos jugadores pueden tener una técnica parecida. La diferencia, sin embargo, nace del momento en que comenzaron a interpretar la situación.
Este ejemplo no significa que el primer jugador vaya a ejecutar siempre bien la acción.
El rival puede cambiar de movimiento, el pase puede ser impreciso o el compañero puede dejar de correr.
El scanning no elimina la incertidumbre. Pero sí puede reducir el número de acciones afrontadas sin información suficiente.
Cómo entrenar scanning y decision making juntos
Un ejercicio técnico tradicional puede pedir al jugador que controle y pase el balón siempre en la misma dirección.
En ese caso, el futbolista ya conoce la respuesta antes de empezar. Ejecuta el gesto, pero no necesita interpretar de verdad la situación.
Para entrenar también el decision making, el ejercicio debería incluir al menos una variable que el jugador tenga que observar.
Ejercicio sin elección real
- recibe desde la izquierda;
- controla hacia la derecha;
- pasa siempre a la misma miniportería;
- repite el gesto.
Útil para algunos aspectos técnicos, pero con una exigencia perceptiva reducida.
Ejercicio con información
- recibe el balón;
- observa el color mostrado;
- reconoce la miniportería correspondiente;
- orienta el control;
- ejecuta el pase.
La técnica se conecta con la percepción, la interpretación y la elección.
Una progresión posible
- Señal simple: el jugador reconoce un color mostrado antes de recibir.
- Dos opciones: el color determina la dirección del control.
- Compañero en movimiento: el jugador debe observar qué compañero se libera.
- Presión pasiva: un defensor reduce una de las opciones.
- Presión activa: el jugador decide en una situación menos previsible.
- Juego real: el comportamiento se traslada a rondos, posesiones y partidos condicionados.
Aplicación práctica: estas indicaciones son una propuesta metodológica derivada de la interpretación del tema.
El estudio analizado observa el comportamiento de profesionales en partido, pero no compara directamente estas progresiones de entrenamiento.
Qué significa para un joven futbolista
En los niños más pequeños es normal que gran parte de la atención se la lleve el control del balón.
Si la técnica básica todavía no está asentada, pedirles que observen muchos elementos a la vez puede aumentar la dificultad.
Por eso, el desarrollo del scanning debe ser progresivo.
Al principio
Basta con pedir al niño que reconozca una sola información antes de recibir.
Más adelante
Se pueden introducir dos alternativas y pedir que relacione la información con la dirección del control.
Con más experiencia
El joven puede entrar en situaciones en las que deba observar compañeros y rivales reales, sin conocer de antemano la respuesta correcta.
El objetivo no es hacer que el niño mueva la cabeza todo el tiempo.
El objetivo es ayudarle a entender cuándo observar, qué buscar y cómo usar la información recogida.
Los errores más comunes
1. Confundir decision making con velocidad de ejecución
Ejecutar rápido no significa necesariamente haber elegido bien. Un pase inmediato puede ser veloz pero poco útil.
2. Pedir siempre que se juegue a un toque
Jugar de primeras es una opción, no una obligación. En algunas situaciones el jugador necesita controlar, proteger o esperar.
3. Decir “levanta la cabeza” sin concretar qué mirar
El niño puede mover la cabeza sin recoger información significativa.
4. Entrenar elecciones totalmente previsibles
Si el jugador ya conoce la respuesta, en realidad no está tomando una decisión.
5. Aumentar demasiado pronto el número de estímulos
Demasiada información puede volver confuso el ejercicio y alejar la atención de la calidad técnica.
6. Corregir solo la decisión final
Una elección aparentemente equivocada puede deberse a información no observada, a una postura cerrada o a un control impreciso.
Por eso, el entrenador debería preguntarse:
- ¿el jugador había observado la situación?
- ¿había reconocido la presión?
- ¿el cuerpo estaba orientado correctamente?
- ¿el control le permitió ejecutar la elección?
- ¿la alternativa escogida era realmente viable?
